CUBA: ¿Qué comer y a qué precio?

Esta entrega está dedicada a aquellos que tengan en su lista de pendientes una visita al pintoresco país caribeño. les cuento que Cuba no tiene tanta propuesta gastronómica pero posee sus encantos en cada una de las opciones a la hora de elegir algo para comer. Les hablaré de algunas propuestas y precios que encontré en mi paso por este hermoso país. Para empezar les cuento que soy vegetariano, un estilo de vida que limita un poco a la hora de elegir platos. Aún Así, la República de Cuba tiene un elemento principal en su pirámide alimenticia, el arroz. Así que ¡tranquilos amigos herbívoros! en Cuba, hay de todo y para todos los gustos.

EN LA HABANA

La primera ciudad que visité fue La Habana, así que empezaré enfocándome en ella. Como dije unas líneas más arriba, hay arroz de sobra para el turista y comer en Cuba es muy económico para el que llega de afuera. La carne más popular es la de cerdo y hay algunas opciones de pollo.

Comer «de parado» en la calle

Esta es una opción muy económica y útil para aquellos que caminamos mucho en cada uno de nuestros viajes. Si te encuentras paseando por las calles de La Habana, podrás ver que se acumulan pequeños grupos de personas en el frente de algunas viviendas. Esta es una experiencias que no deben perderse. Estar haciendo la fila entre los cubanos apurados que deseaban conseguir algún aperitivo, mientras me invadía un aroma a frituras mezclado con el del intenso café empezó a aumentar en mí el deseo de comer, mientras miraba el menú que estaba colgado en la pared. En su mayoría, estos lugares ofrecían unos sándwiches calentitos de bastones de carne de cerdo o de huevo frito rellenos con queso blando. Este bocado venía acompañado con un café pequeño, pero tan intenso que me dejó muy conforme. El precio por las dos cosas era de 6 pesos cubanos (solo 25 centavos de dolar)

En un pequeño bar perdido por ahí…

Algo que para mi era nuevo, fue esa pasta verdosa y algo amarronada que ven en la foto de arriba. Les estoy hablándoles del `chícharo ´, o `potaje de chícharo ´. Una espacie de pasta caldeada bien proteica con una gran variedad de ingredientes muy procesados. Está compuesta principalmente de zanahoria, chícharo, ajo, cebolla y hasta pequeños trocitos de carne de cerdo molida. Su consistencia era muy cremosa, bastante parecida a la papilla que comen los bebés. Su precio era de 24 pesos cubanos (1 dolar) y venía acompañado de una pequeña `ensalada´ (rodajas de tomate y pepino).

Los bares «más costosos»

Primero hay que tener en cuenta que La Habana no es la ciudad mas cara de Cuba para comer. Igualmente, la capital del país tiene opciones para aquellos que desean propuestas más abundantes y estilos más acercados al `turismo pudiente´. Encontré algunos bares con estas características, aunque eran más frecuentes en la zona del Capitolio y también los hay en el resto de Centro Habana. Como podrán ver en la imagen de arriba, estos eran platos muy pensado para el turista de `buen comer´. Arroz, porotos, salsa y ensalada (abundante) a unos 50 pesos cubanos (poquito más de 2 dólares) También tenía la opción de agregarle una pieza de pollo y su valor era el mismo.

La verdulería ambulante

Como les contaba al principio, soy vegetariano y estas `verdulerías con ruedas´ eran de mis favoritas. Durante todo el día recorrían las calles de la ciudad, más común era encontrarlas en la zona de La Habana Vieja. Sus precios eran (para el turista) muy económicos. Una banana costaba 3 pesos cubanos (unos 12 centavos de dólar) y las bolsitas de ensalada rondaban en los 10 pesos (40 centavos de dólar). Estas verdulerías son ideales para un aperitivo durante las largas horas de caminata, porque ¡en La Habana se camina y mucho!



Al estilo costero

Una de las playas mas cercanas a la ciudad de La Habana es Santa María del Mar, su agua es de un azul intenso y para llegar desde la ciudad, les recomiendo la empresa de transporte Habana Bus Tour que te lleva ida y vuelta en el día por 5 dólares. En estas playas encontrarás turistas pero también muchos cubanos disfrutando del lugar, a diferencia de zonas costeras mas visitadas, como Varadero, donde la gran mayoría de las personas que puedas cruzarte serán extranjeros. Cuando llegaba el mediodía me acerqué a un puesto de comidas con una particularidad que llamó mi atención, me sirvieron la porción de alimento en una cajita de cartón y a falta de cuchara, me invitaron a romper un trocito de la caja para que llevara la comida a mi boca. Debo decir que en otros viajes nunca me había sucedido, pero tiene sus encantos hacerlo. Me acercó más al cubano, a sus modos, a su realidad. En este caso mi vianda tenía arroz y verduras salteadas, también ofrecían opciones como salchichas y brochetas de carne de cerdo. Su valor era de 15 pesos cubanos (casi 50 centavos de dólar). Les recomiendo que cuando estén armando su maleta para viajar a Cuba, recuerden agregar alguna cuchara. En muchos lugares no tienen este cubierto y les puede resultar necesario.

Si gustan de unos buenos tragos, las playas también ofrecen una gran variedad de bebidas blancas. Su valor aproximado es de 1 dólar por vaso.


Al paso, en las calles

En las zonas más arrebatadas de gente solía percibir los diferentes puestos de alimentos gracias a los intensos aromas a carne asada. En el caso de esta fotografía, un hombre en su pequeño local que daba a la calle, en la zona de Centro Habana, vendía unos muy populares sándwiches de carne de cerdo mechada, con una rodaja de tomate y salsa bien condimentada con ajo y especias. Cuando digo `bien populares´, me refiero a que en un radio de 100 metros del local ya se dejaban ver los peatones disfrutando de su sándwich mientras se movían por la ciudad. Su valor era de 10 pesos cubanos (menos de 50 centavos de dólar)

Una piña colada en la terraza

Para los que quieran una experiencia distinta, les recomiendo pasar por el Hotel Inglaterra, uno de los más antiguos de Cuba. La entrada a su terraza es libre y gratuita, y una vez en ella pueden beber los tragos que gusten, como esta piña colada que les muestro en la fotografía. Su valor era de 38 pesos (1 dólar con 50 centavos). Lo particular de elegir este lugar es la oportunidad de apreciar la zona más apostada al turismo (la parte más consumista de La Habana) desde los balcones del hotel.

Un café a mitad del camino

Ya había visto todo en La Habana, o por lo menos todo lo que me dio el tiempo. Luego de 5 días en la capital, decidí llegar a la ciudad de Trinidad. Alrededor de 300 kilómetros de viaje con una parada en el medio. Allí conseguí un café, ya mucho mas abundante y con un enorme tostado arrebatado de queso. La cosa empezaba a cambiar, las cantidades aumentaban, pero los precios también se empezaron a modificar. Cómo les contaba más arriba, un café y un sándwich en La Habana costaban 25 centavos de dólar. Aquí el café y el tostado tuvieron un valor de 5 dólares. Igualmente todo lo valía, el lugar era hermoso, la ambientación y la estética eran muy relajantes. Todo se percibía más calmo y silencioso que en la ciudad anterior.

A los amantes del buen café les cuento que la marca `Cubita´es la que más predomina entre los bares y cafeterías. En mi opinión personal, Cubita es un café muy caro para el cubano, a veces las empresas nos hacen creer que estas marcas representan la identidad de determinado lugar y muchas veces no es así. Por eso les recomiendo beber café en los pequeños barcitos de barrio, y si quieren comprarlo para llevarse de regreso a su país y compartir con su gente, pueden optar por Cubita, es delicioso. Pero la infusión más representativo de la cultura cubana es el café que se consigue en las calles a través de los vendedores ambulantes, yo compré uno llamado ¡HOLA! y me incliné por esta marca por la recomendación que me hicieron los mismos ciudadanos. Ahí sí que estarás bebiendo y regalando un café popular cubano ¡y es delicioso!

La canción del «Café Cimarrón»


YA EN LA CIUDAD DE TRINIDAD

Trinidad está entre las 3 ciudades más antiguas de América ¡les recomiendo que no se la pierdan! Tiene un sin fin de hermosos colores en los frentes de sus viviendas y la gente sigue siendo tan amable como en todo el Territorio Nacional. En cuestiones de consumo debo decirles: «¡Sí! hay diferencia de precios con respecto a la ciudad de La Habana y es más costoso para alojarse y consumir».


Para los fanáticos del helado

Si hay algo en lo que puedo destacar a Trinidad del resto de las ciudades cubanas, es en el helado que ahí se consigue. ¡Me encantó! sus sabores son verdaderamente deliciosos, no hay muchas variedad a la hora de elegir, pero se merece una pasada por la heladería de tanto en tanto. A este helado que les muestro en la imagen lo pueden conseguir en cualquier puesto de la calle, tuvo un valor de 6 pesos cubanos (25 centavos de dólar) y llega, en algunos casos, a 8 pesos de moneda nacional (unos 30 centavos de dólar). Un dato importante es que, en La Habana venden unos muy deliciosos y verdaderamente económicos, lo pueden encontrar en la pequeña y única heladería que se encuentra en frente al Capitolio. Su valor era de tan solo 1 peso cubano (6 centavos de dólar)


La pizza de la calle

Del tamaño de una pizza individual, la versión callejera de Trinidad era exquisita y abundante. Al iguan que en cualquier zona de Cuba, las pueden conseguir en los pequeños puestos fijos de todas las ciudades. Al comprarla, me la entregaron con un delgado cartón que también funcionó como servilleta improvisada. Sola con queso tenía un valor de 10 pesos cubanos (unos 40 centavos de dólar). La que llevaba cebolla valía 12 pesos de moneda nacional (50 centavos de dólar)


¿Qué hay del mojito?

Hay un dicho que circula por ahí y dice: «Si viajaste a Cuba y no probaste el mojito del bar «La Bodeguita del Medio», entonces no conociste Cuba». Confieso que me sentí tentado, necesitaba conocer ese mojito. La verdad es que no me pareció `el mejor´, igualmente tengo que reconocer que llegar a La Bodeguita del Medio y beber su tan afamado trago, tiene un encanto particular. El lugar es muy pequeño, está lleno de historia y de música, hasta puedes inmortalizar tu firma en las paredes de bar. El valor del vaso es de 6 dólares, y a decir verdad, en el resto de Cuba su precio ronda ente 1 y 2 dólares y suele ser muchas veces igual de delicioso.


En cuanto a precios y variantes de alimentos

Las provincias mas pobladas de turismo `All Inclusive´ de Cuba suelen presentar las mismas tarifas que en la ciudad Trinidad. Por ejemplo, en la zona balnearia de Varadero puedes pagar entre 2 y 5 dólares un almuerzo o cena, aunque siempre se puede encontrar una versión más económica. Lo ideal es que si quieren atravesarse de los sabores y la cultura cubana busquen los lugares mas representativos, aquellos que son el foco de consumo de los mismos cubanos, les aseguro que se van a maravillar.




Cuba es un país para conocerlo desde el abandono de los prejuicios, dejándose sorprender por la amabilidad de su gente, su delicioso clima y los maravillosos escenarios que posee.

Texto y fotografías: Diego Pacheco
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