Del miedo a viajar solo

Te es familiar alguna de estas frases: “¿qué vas a hacer sin nadie?”, “es mejor acompañado”, “si alguien me acompaña me animo a viajar”. De seguro que antes de los primeros viajes se escuchó a alguien decir eso o incluso pasó por nuestras mentes.

Solo la experiencia de arriesgarse puede explicar el miedo que se siente antes de tomar la decisión de viajar solo, puedo decir que es por el miedo al miedo mismo. A lo desconocido, a salir de tu zona de confort o a la incertidumbre de no saber qué pasará en un futuro a corto o largo plazo.

En mi caso, la primera vez que hice un viaje solo fue para el Amazonas. No fue un largo tiempo porque debía regresar al trabajo, pero a pesar del poco tiempo, dicho viaje fue un antes y un después. Aquella fue una de las mejores experiencias de mi vida. Volví a casa y ese mismo día decidí que quería continuar viajando, así que dejé el ejercicio de mi profesión en stand by, ahorré lo más que pude y al cabo de unos meses de aquel deseo de dejarlo todo para viajar, renuncié a mi empleo, tomé mi mochila, y me dedique a hacer pequeños viajes por Colombia para luego salir y conocer otros lugares en el exterior. Es que no conozco mejor manera de crecer y evolucionar que afrontando los miedos y saliendo de esa zona de confort.

Hoy en día, cada vez que estoy por embarcarme en un nuevo viaje, la sensación de incertidumbre me invade, a veces siento un poco de tensión o ansiedad. Sin embargo, a esta altura son sensaciones conocidas y hoy en día las abrazo con mucho cariño, porque sé que en breve viviré experiencias inolvidables, esas que te hacen pensar que la vida de verdad vale la pena y más vale vivirla intensamente.

Como vemos, quienes viajamos también sentimos ese miedo que puede sentir cualquiera por primera vez, pero imagino que todavía quedan dudas. Por eso quiero compartir algunas ventajas de viajar solo:

Puedes ir a donde quieras con plena libertad, dependiendo únicamente de tus tiempos, de tus ganas.

Muchas veces sucede que al hacer viajes con amigos o grupales desaprovechamos el tiempo solamente para ponernos de acuerdo en qué hacer, cuándo ir y hasta nos perdemos lugares que deseábamos conocer.

Estando solos corremos con la suerte de no hacernos esperar ni tener que esperar para salir a explorar el sinfín de posibilidades que el viaje nos brinda tan solo al alcance de nuestra voluntad.

Tus preocupaciones se reducen a cubrir las necesidades básicas como encontrar alojamiento, comida o transporte.

Suena algo primitivo, lo sé. Pero en definitiva, volvés a lo simple. La rutina cambia por la espontaneidad de decidir sobre la marcha.

Eso hace que te vuelvas más flexible porque te vas adaptando a los diversos escenarios constantemente y al final, tomar decisiones será cuestión de minutos, porque vas improvisando y dejando que todo fluya.

Los sentimientos siempre a flor de piel.

Porque todo es nuevo, lo que vemos, lo que vivimos, lo que sentimos, lo que aprendemos.

En mi opinión, creo que viajando conocemos muchas historias de vida que nos hacen tomar conciencia de todo lo que antes dábamos por sentado y eso también hace que valoremos lo que tenemos.

También aprendemos a convivir con la nostalgia, porque extrañar a nuestros seres queridos es algo que no podemos dejar en la puerta de embarque pero en la balanza siempre pesan más las ganas de seguir descubriendo.

Viajar solo casi nunca significa estar solo.

A donde quiera que vayas, vas a conocer personas, continuamente, de todos lados, en todo momento. Esas personas puede que sean tus compañeros de cuarto, puede que compartan parte de tu viaje, o quizás sean personas que te ayuden a llegar a algún lugar, que caminen juntos unos minutos por la playa o incluso que pidan que les tomes una foto y terminan siendo amigos.

Lo cierto es que todos los días te vas a topar con alguien con quien poder conversar o compartir momentos y verán lo mucho que tienen en común.

Viajar siempre es un buen plan. Viajar solo o sola, para mí es mucho mejor aún. Como ves, los miedos pueden aparecer, lo importante es no dejar que se apoderen de nuestros deseos. Así que avanza sin ellos, o con ellos, pero no los dejes decidir y arriésgate.

Yeison steven Patiño guzmán. Medellin Colombia.